The Brush Guard


Que producto tan simple, tan útil y tan versátil. Gracias a mi amiga Raquel, he probado las funditas para pinceles y brochas y ahora me pregunto ¿cómo hemos podido vivir antes sin ellas?

He enfundado todos mis pinceles y evito que de apoyarse unos con otros, se me despeinen y se deformen.

Cuando los limpio (que lo hago a diario) es ideal ponerles la funda para que sequen boca abajo y no se estropeen los mangos. Además, así, quedan prensaditos y con una forma perfecta para la hora de volver usarlos.

Para su transporte es ideal este invento, porque en la manta o en el estuche no sufren nada y siempre tienes pinceles como nuevos.

Si le tengo que poner nota a este producto, sin duda, un diez.



Por otro lado, y sin nada que ver con las fundas, me regalaron una taza personalizada con el nombre de mi blog ¿a que es bonita? :-)

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