Clínica Sveltia

He tenido la suerte de poder probar un tratamiento en Clínica Sveltia, la limpieza de cutis por ultrasonidos.

Siempre os digo que mi cutis es hipersensible y con este tratamiento, prometían un 3 en 1: limpiar, tonificar y regenerar la piel a la vez. Algo que me llamó la atención, es que la limpieza era con un sistema ultramoderno que no utiliza vapor (que para las pieles sensibles y con tendencia a los couperos, es mortal).

Tenía cita concertada a las doce y media y llegué cinco minutos antes de la hora. En la recepción me indicaron que esperase en una salita contigua y un par de minutos después, me vino a buscar una chica que me hizo pasar a un despacho para abrir mi expediente (datos personales, dirección, teléfono de contacto, email...). Esta misma chica, me acompañó a otro despacho en el que me abrieron un expediente médico (estado general de salud, hábitos: tabaco, alcohol...) y con este expediente impreso, me llevó hasta la cabina de tratamiento en la que me recibió Laura con una enorme sonrisa y una amabilidad digna de destacar.

Una vez en cabina, comenzó puntualmente la sesión de limpieza de cutis.

Lo primero que hizo Laura fue colocar en mi muñeca derecha una pulserita y explicarme que se trataba de una forma de invertir polaridades. Según me dijo, iba a emplear algunos productos que tenían polaridad igual a la del rostro y que de este modo cambiaba polaridades para la mejor penetración del producto.

Luego procedió a desmaquillar mi rostro y mis ojos con productos específicos y adecuados a mi tipo de piel. Debo decir que este ha sido el mejor desmaquillado de ojos que me han hecho hasta día de hoy. Soy muy exigente en cuanto al desmaquillado se refiere. No me gusta la brusquedad de movimientos ni me gusta el chapucerismo ni las prisas. A mis alumnas siempre les digo que hay que mimarse y una forma perfecta de comenzar o terminar un maquillaje es con un desmaquillado cuidadoso y con mimo de nuestro cutis y de nuestros ojos. Pues francamente, Laura hizo un desmaquillado simplemente perfecto. Antes de salir de allí, no pude evitar decirselo, porque de verdad, me sorprendió muy gratamente.

Tras limpiar ojos y rostro, empezó a hacer uso de esta máquina. Con ella me terminó el desmaquillado con un tónico desincrustante que además de abrir los poros, me hizo una exfoliación del cutis. El tónico (calentito) sale a presión y realiza un exfoliado profundo pero muy suave y respetuoso con la piel.

Con este paso, se evita la aplicación de vapor sobre el rostro. Algo que a pesar de lo dañino que es, se sigue empleando en algunos centros de belleza. Así, pasamos directamente a la extracción que resulta muy efectiva porque la hacen mediante vibraciones ultrasónicas de una forma súper rápida. Para este paso, utilizan  dos tipos de espátulas diferentes. Una espátula pequeña, que se utiliza para la nariz y otra espátula mediana, para el resto de la cara. Luego me pasó una luz bactericida por todo el rostro.

Tras la extración, me aplicó un producto con aceites esenciales y me realizó un pequeño masaje por todo el rostro.


Y llegó el momento más dulce del tratamiento, la mascarilla relajante a base de chocolate, ácido hialurónico y colágeno, que sorprendentemente me aplicó incluso sobre la piel de los labios. Sobre el cuello, aplicó sólo el ácido hialurónico y el colágeno y el gel activador con el chocolate, lo aplicó sobre rostro y labios. Increible la sensación tan confortable que se siente en la piel. Tan fresca y agradable, que dan ganas de no retirarla jajajajaja.  Pero sí, al cabo de unos minutos, la retiró como si de una segunda piel se tratase. Tiró suavemente de ella y se desprendió sin dejar ningún tipo de residuo.

Algo que también me sorprendió, es que en el resto de centros en los que me he hecho tratamientos faciales, durante el tiempo de actuación de la mascarilla, la técnica, sale de la sala y te deja sola. Pues bien, Laura no hizo eso, sino que por el contrario se quedó conmigo haciéndome una masaje súper relajante en las manos brazos y hombros.

Luego, aplicó una crema regeneradora en mi rostro y cuello. Me dijo, que habitualmente la piel no suele admitir más productos tras finalizar con la mascarilla, pero dadas las características y necesidades de mi piel, a mi, me la iba a aplicar. 


En este tratamiento, se incluye el diseño de cejas, pero como las mías iban impecables (manías que tiene una) no fue necesario que me lo hiciesen. Si bien es cierto, que Laura, llevaba las suyas pluscuamperfectas, señal inequívoca de su buen saber hacer.

Y tras una hora y media, terminó el tratamiento. Resultado: mi piel limpia y radiante y rojeces 0. Increible, sobre todo teniendo en cuenta que tengo dermografismo y que había habido exfolición y hasta extracción.





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