YVES ROCHER Barcelona VIP's Bloggers Day



Días atrás, se pusieron en contacto conmigo desde la archiconocida firma Yves Rocher para invitarme a participar en un evento para Bloggers.

Tenía lugar en la tienda de la calle Gran de Gracia, 106. El evento tuvo lugar por la mañana y por la tarde; yo, me uní al grupo de la tarde. Tanto en una sesión como en otra eramos sólo tres personas y fuimos excelentemente atendidas tanto por el personal de la tienda como por las relaciones públicas, marqueting y  responsable de comunicación de Yves Rocher.

Se nos hizo una breve recepción y luego se nos acompañó a una sala en la que nos explicaron cómo surgió la firma de cosmetica vegetal y nos presentaron las novedades que han lanzado de cara a la campaña navideña.

A modo de curiosidad, y seguro que muchas de vosotras os resultará tan inmpactante como a mi, deciros que el primer producto que el señor Yves formuló hace más de cincuenta años en el granero de su casa, fue una pomada antihemorridal ¿sorprendidas? yo mucho jajajajajaja

Luego, nos hicieron una pequeño tour por la tienda y nos estuvieron explicando que todas las tiendas se dividen en tres sectores claramente diferenciados: el invernadero, el laboratorio y la zona de cabinas para los tratamientos. La zona del invernadero es donde suelen tener todos los productos de cosmetica, geles de baño, cremas corporales, perfumes... El laboratorio, incluye todos los productos de las líneas de tratamiento facial y corporal y la cabina de estética, pues todas sabemos lo que es ¿no es cierto?

Tras la explicación y la visita guiada por la tienda, fui invitada a disfrutar de un maravilloso y relajante masaje corporal con semillas de entada calientes. ¿Queréis que os cuente qué tal?

Se trata de un tratamiento corporal de un duración larga, así que conviene ir al centro de belleza sin ningún tipo de prisa el día que decidimos hacerlo. Su coste es elevado, 44 euros; pero teniendo en cuenta que estamos en la cabina dos horas... pues tampoco lo encuentro exagerado en absoluto.

El ambiente en la cabina es en sí ya seductor... música chill out, muchas velas encendidas que confieren calidez a la iluminación, colores suaves, buena temperatura, aromaterapia...

Te dan a elegir entre dos tipos de aceite para el masaje y yo elegí el que es a base de lavanda, naranjo amargo y vetiver. Debo decir que el aroma era muy rico y la textura del aceite me encantó, porque se trata de un aceite seco al tacto. Hidrata muchisimo la piel, las manos deslizan perfectamente y no deja sensación de pesadez.

Como primer paso, obviamente nos tenemos que desnudar y ponernos un tanga desechable. Nos tumbamos en la camilla boca arriba y nos acomodan las rodillas y la cabeza con unas toallas enrolladas sobre si mismas. Nos colocan otra toalla doblada sobre el pecho, un antifaz con semillas para relajar el contorno de los ojos y cubren todo nuestro cuerpo con una sábana.

A partir de ahí, empieza la toma de contacto. Con unas toallitas aromatizadas, te hacen un suave pero efectivo masaje en los pies; trabajando toda la planta, los tobillos y los dedos uno a uno.

Luego incia el masaje que la esteticista que me atendió, Verónica, me explicó que se llama masaje de tres puntos. En él se trabajan la frente, los hombros y el plexo solar. A esas alturas del masaje, yo ya me había teletransportado jajajajaja

Tras el masaje de tres puntos, la esteticista vuelve de nuevo a los pies, luego las piernas, los brazos y las manos, te hace girar y entonces se trabaja la espalda...  Cada zona es descubierta solamente en ese momento y nuevamente cubierta con la sábana cuando se ha terminado de masajear, con lo cual, la sensación térmica es muy buena durante todo el tratamiento. Lo que es el masaje en sí, se hace primero con las manos y el aceite y en segundo lugar se trabaja con las semillas de entada en cada una de la zonas.

Las semillas de entada, tienen una cámara de aire en su interior que favorece que aguanten el calor. Su superficie es lisa y suave pero rígida y dura. Proporcionan al masaje un aire muy distinto a lo que estoy acostumbrada. Debo reconocer, que me sorprendieron gratamente. Los masajes suaves de las semillas descontracturan la musculatura, te relajan y te proporcionan un calor muy agradable.



Terminado el masaje, suben ligeramente las luces y permaneces todavía un ratito en la camilla tranquilamente tumbada mientras la persona que te ha hecho el tratamiento, recoge la cabina.

Pero, no acabó ahí la cosa... tras el relax de masaje, una sesión de maquillaje. ¿Te atreves con algo especial? dijo Veronica... por supuesto dije yo... y este es el resultado



 ¿os gusta? Sé que las fotos no son muy buenas, pero las hice ya de noche y con muy poca luz...



Como colofón, un anticipado regalo navideño consitente en un fantástico lote de productos Yves Rocher.


Y como dicen que las semillas de entada son símbolo de la buena suerte, Verónica tuvo el bonito detalle de regalarme una para que la vida me sonría :-D



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