Semanas 3 y 4



Estos últimos días he estado tan liada, que no os he puesto al día en cuanto a avances en lo que a pérdida de peso se refiere. Así, que hoy, os cuento por partida doble jajajajajajaja.

Durante la semana 3, tuve un gran desbarajuste de comidas importante ya que pasé varios días fuera de casa y comiendo "lo que tocaba". Intenté controlar las cantidades, pero hice muy poco ejercicio físico. Resultado, perdí 300 gramos. Que oye, ¡está muy bien! ¿verdad que sí?

En la reunión de la semana pasada en entulínea, nos hablaron del cacio. Me pareció un tema francamente útil. Podéis leer AQUÍ el artículo que escribí sobre el tema. Mi concepto sobre el calcio ha cambiado completamente. Sí que sabía que es importante, pero no me imaginaba hasta qué niveles. ¡Es que hasta para regular el ritmo cardiaco necesitamos el calcio! Bueno, lo dicho... una reunión interesantísima.





Y pasamos a la semana 4. En esta semana he retomado mis hábitos sanos y saludables y al día tomo: 5 porciones de frutas y veduras, 3 porciones de calcio, 2 porciones de grasas vegetales y 2 litros de agua.

Además, hago un poquito de ejercicio, claro. Que no voy al gimnasio ni nada, simplemente aprovecho mis actividades cotidianas para estar más activa. He dejado de utilizar el ascensor en gran medida, procuro ir a los sitios caminando siempre que me es posible, hago al día alguna sesión de plataforma vibratoria... en fin, estoy más activa. Es así de simple... no se trata de convertirse en atleta de la noche al día, sino de dejar de lado el sedentarismo. Pensad en nuestras abuelas... no íban a ningún gimnasio sin embargo estaban en mucha mejor forma que nosotros, simplemente porque su día a día les hacía moverse más. 

Esta semana, además he incorporado a mi plan, 1 día de alimentos saciantes. Ya os hablé de ellos AQUI. Son días en los que puedo comer hasta sentirme satisfecha, de cualquiera de los alimentos de la lista verde. Ni me quedo con hambre ni como en exceso, simplemente como hasta estar saciada.




Por ejemplo, hoy vuelvo a hacer día saciante y he desayunado un zumo de naranja, unas lonchas de jamón dulce y he comido risotto con verduras y queso, lomo, un plátano y unos tomates al horno con albahaca. Todo ello hasta sentir que mi estómago decía basta. Estos días son muy cómodos de hacer, pero la verdad, es que a mi todavía me dan un poco de miedo. No controlo mucho aún el tema de la saciedad y temo pasarme... Bueno, poco a poco lo iré trabajando y mejoraré ese aspecto.

Y como resultado de retomar mis buenos hábitos, ha habido recompensa en mi báscula. Han sido 1,100  kg menos que sumados a los 300 gramos de la semana pasada y a los 4,600 de las dos anteriores hacen un total de 6 kilogramos de menos en mi cuerpo.

Lo mejor de todo, es que no paso hambre ni ansiedad y que como absolutamente de todo. Me siento muy bien con esta nueva forma de alimentarme.



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