Semana 5



Pues sí, ya va mi quinta semana con el plan de entulinea y cada día que pasa más contenta estoy de haberlo puesto en marcha.

Mis amigas, compañeras de trabajo, familiares... todos coinciden en una cosa: ¡cómo se te nota! y es que es cierto que he perdido bastante volumen. Y otra cosa que todos se suelen preguntar es "cómo de sacrificada será esa dieta". A lo que a mi me gusta responder con una sonrisa y les invito a probar mis pinchos de tortilla de patatas y luego de postre un trocito de tarta de queso o una deliciosa magdalena de manzana :-P

La respuesta suele ser una carcajada porque nadie se cree que comiendo de forma sana, saludable y abundante, esté perdiendo peso. Pero es que esa es la verdad... no puedo decir otra cosa.

Por supuesto, lo que comemos no lo es todo... también como os he comentado en otra ocasiones, he activado mi metabolismo intentado hacer algo más de ejercicio.

Os presento a mis grandes aliadas. Me vais a perdonar que estén algo atrotinadas, pero es que nos hemos hecho amigas inseparables y las uso cada día. 

Primer motivo, desde que me operaron hace ya tres meses, no puedo calzar otra cosa porque mi pie está todavía muy inflamado y segundo motivo, porque son comodísimas y me permiten caminar durante horas sin sentirme cansada. Son blanditas y amortiguadas. No dejan de ser unas zapatillas de deporte, pero ¿a que son monas? Os hablaré de ellas con más detenimiento, se merecen una entrada.



Y ¿qué más pensáis que es necesario para perder peso? Hemos dicho que cuidar lo que comemos, hacer algo de ejercicio... y os vais a sorprender con la respuesta pero... ¡¡dormir!! Sí, así es, para perder peso de forma saludable tenemos que dormir y que nuestro cuerpo descanse lo suficiente.

Justo de esto, del sueño, nos hablaban el miércoles en la reunión. Esta semana el martes era festivo y no fui a mi reunión habitual, sino que fui a otra que imparte otra monitora, ya que con mi pase mensual, puedo asistir al número de  reuniones que quiera y en el lugar que mejor me venga durante toda la semana. Una gran ventaja ¿verdad? Así no hay excusa para no "fichar".

Ahora volvamos al sueño y a la pérdida de peso. Según estudios realizados, las personas que duermen de forma adecuada (entre 8 y 9 horas) pierden más de la mitad de grasa cuando intentan perder peso. Sin embargo, quienes duermen menos sólo logran bajar una cuarta parte de grasa.

¿Y a qué es debido? pues por ejemplo, a que nuestro cuerpo, cuando va falto de sueño, segrega una hormona que se llama grelina y que se encarga de estimular el apetito, de reducir el gasto energético, promover la retención de grasa y aumentar la producción de glucosa en nuestro organismo. ¡Casi nada!

Por otro lado, cuando dormimos, segregamos una hormona que se llama leptina y que se encarga de regular nuestra sensación de hambre.

Así, que por la producción de grelina y de leptina, cuanto menos dormimos, más ganas tenemos de comer.

Y hormonas al margen, una cosa es evidente: a más horas estoy despierta, más oportunidades tengo de ir y venir a la nevera ¿o no es así?

Claro, después de una noche en la que hemos dormido las horas suficientes, llega la mañana y ¿cómo nos levantamos? alegres, vitales, llenas de energía, con ganas de movernos y de hacer cosas... o lo que es lo mismo, con el metabolismo activado, cosa que nos ayuda con la reducción de peso.

Por el contrario, cuando por la noche no descansamos, al día siguiente estamos cansadas, de mal humor, no nos apetece movernos y todo lo que se nos acurre hacer va relacionado con un sofá, una pantalla y un mando a distancia (ya sea el de la tele, el ratón del ordenador...)

Así, debemos empezar a hacer del dormir nuestro aliado en la pérdida de peso. Ya sabemos que los tiempos que corren y la vida tan ajetreada que todos llevamos, no favorece precisamente el descansar y el dormir, pero vamos a por unas pautas muy sencillitas que nos ayudarán en esta tarea tan importante para nuestro organismo.

Debemos huir de los alimentos excitantes (especialmente por noche): café, té, refrescos de cola, chocolate... Evitaremos también en la medida de lo posible especiar mucho  los alimentos.

Cenaremos prontito y en cantidad poco abundante. Y a ser posible, habremos hecho ya la digestión antes de irnos a la cama.

Y volvemos al ejercicio físico, sí, pero no justo antes de irnos a la cama ¿de acuerdo?


Y analizando mi quinta semana, veo que voy mejorando mis hábitos día a día. Me siento mejor conmigo misma y esto repercute en quienes que rodean.

He sacado del equipaje de mi cuerpo 1.300 gramos, trece piedrecitas de colores para el tarro de Silvia (os tengo que explicar esto, me pareció genial) con lo cual, estoy en mi quinta semana con entulinea y 7.300 gramos menos que cuando empecé.


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