Semana 7


Ya estoy en mi séptima semana del plan entulinea.  Se me pasan las  semanas sin casi darme cuenta. Y es que entre unas cosas y otras, mis días están superocupados y voy a pleno rendimiento.

Esta semana he ganado bastantes puntos por actividad. A pesar de no poder caminar todavía de forma normal, intento estar lo más activa posible. Aunque llevo unas semanas con demasiada actividad y esto hace que me cueste estar relajada al irme a la cama y no concilio bien el sueño.

Esta semana, como propósito, me gustaría descansar más cuando toca descansar y moverme también un poquito más cuando toca moverse. ¿Queréis uniros a mi reto?

Como reto de reunión, Isabel nos ha propuesto hacer un grupo en el que las personas que lo formamos, nos comprometemos a hacer esta semana dos días saciantes y enviarle nuestros menús. Ella, a su vez, nos hará llegar a todos los menús del resto de compañeros y así, entre todos vamos a hacer un recetario para días saciantes. ¡¡Yo me apunto, me parece una idea fantástica!! No es obligatorio, claro que no. Pero yo encuentro que es una iniciativa muy buena y positiva para quienes vamos a participar. ¿No os parece?

Yo vengo haciendo un par de días saciantes a la semana y aunque los encuentro muy bien como opción, me resultan un poco incómodos de seguir, ya que en extras, consumo una parte importante del capital semanal y no me acaba compensando. Es porque no quiero renunciar a tomar ciertos alimentos, proque podría perfectamente pasar el día sólo con los saciantes, pero decido que no se a así. De todos modos, mi monitora nos aconseja hacer los días verdes y yo los hago ¡por supuesto!! pero a mi manera.

Esta semana ha sido muy cortita, ya ha ido de jueves a martes porque cambié la reunión por motivos de trabajo, os lo explicaba el otro día.

Hoy, al empezar la reunión, Isabel como de costumbre nos ha preguntado a cada una de nosotras si hemos conseguido cumplir nuestros objetivos semanales y yo he dicho que si, a pesar de que esta semana no sólo no he perdido peso, sino que he recuperado 700 gramillos. Pero por encima de unos gramos de más o de menos, mi objetivo es comer sano, estar más activa y sentirme mejor y esto, lo hago día tras día. Me doy por satisfecha.

Me ha gustado mucho la reunión de hoy, hemos hablado sobre el picoteo frente a la tele, en las reuniones con amigos o en el partidillo de futbol con los colegas. Hoy hemos reinventado el picoteo. Nos han propuesto alternativas sanas y ligeras, sin privarnos de hacer vida social que para todos es tan importante.

Otra cosa que hoy me ha gustado también especialmente ha sido la forma de explicarnos el concepto estar a dieta o no estar a dieta. Esa es la barrera psicológica que nos aparta de nuestro objetivo final: ser personas delgadas y saludables. Por lo tanto, yo NO ESTOY A DIETA. Estoy comiendo de una forma más equilibrada y saludable que además me permite perder peso. ESTAR A DIETA implica un rol mental que nos hace pensar de forma inconsciente que esas pautas saludables que adquirimos, son temporales y que por tanto, conseguido el peso deseado, nos da licencia para volver a nuestros antiguos hábitos. Esto, inevitablemente se traduce en fracaso y vuelta a coger los kilitos de más.

¿Verdad que merece la pena NO estar a dieta?

Así pues, hoy he vuelto a meter en la maleta de mi cuerpo 700 gramos de equipaje, pero como el camino se hace al andar, sigo contenta con mi paso a paso y con la vista puesta en el horizonte de mi objetivo. Feliz, porque aunque la balanza diga otra cosa, sé que lo estoy haciendo muy bien y el tiempo da y quita razones, a mi me la dará.


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