Semana 8



Pues aquí estoy una semana más para comentaros que tal me va con el Plan entulinea. 

Seguimos con el reto de los dos días saciantes a la semana y cumpliendo con todas las pautas saludables. Trabajando la saciedad y haciendo una vida mucho más dinámica y activa.

Justo hoy, una amiga me comentaba que se me nota mucho el peso que he perdido:



- ¡¡Ala María cómo se te nota ya!! ¿tú te lo notas? - me ha preguntado sonriendo

- Sí, claro... sigo bajando talla, aunque he cogido algo de peso esta semana y la anterior

- ¿En serio? pues yo te veo cada día un poco más delgada

Entonces, le ha preguntado a mi marido que estaba a mi lado

- ¿y tú? ¿se lo notas?

Y la respuesta de mi marido ha sido tan espontánea que nos hemos reído todos a carcajadas

-Vaya si se lo noto, hasta en el carácter JAJAJAJAJAJAJAJAJA



Y es cierto, hasta en el carácter se me notan los kilos que he dejado atrás. Me siento mucho más jovial, dinámica... ¡Feliz de la vida!



Tenía pendiente explicaros lo de los premios de motivación, así que ¿qué os parece si os lo explico hoy? Venga, que es un tema divertido.

El primer día que vas a la reunión, tu monitora te toma los datos y te hace una ficha de control de peso, que cada semana tenemos que llevar para que nos anoten los resultados de la semana.

En esta ficha, te apuntan el peso inicial, por supuesto. Pues bien, como primer objetivo se nos plantea perder el 5% de nuestro peso corporal del primer día. Cuando conseguimos este primer objetivo, se nos entrega como premio una cinta métrica (para poner números a nuestro adelgazamiento), un kit de adhesivos para poner en los envases de los alimentos cuántos propoints tienen (esto es muy cómodo porque luego no hay que andar contando cada vez que los quieres tomar) y un cuaderno 5%. En este cuaderno, habla un poco de lo que significa esa pérdida del 5% para nuestro cuerpo, la importancia de haber logrado nuestro primer objetivo y la motivación que eso conlleva. Habla de hábitos saludables como aprender de la experiencia, planificar con antelación, encontrar apoyo, gestionar las emociones, pensar en uno mismo, organizar el entorno y muy importante, prestar atención.

Cuando consigues perder el 10% del peso inicial, consigues otro regalo como recompensa. Ese 10% perdido trae consigo una gran cantidad de beneficios para nuestro cuerpo. Por ejemplo, se reduce notablemente el riesgo de desarrollar diabetes, se reducen los niveles de la tensión arterial y el riesgo de sufrir infartos, se reduce el nivel de colesterol en sangre y el aparato locomotor tiene una descarga considerable, por lo que nos movemos con mayor facilidad. Como recompensa a haber conseguido este segundo objetivo, hay el regalo del 10% que consta de un llavero muy simpático y un cuaderno 10% en el que se explica todo lo que os acabo de decir.

Luego, hay otros premios de recompensa a pequeños retos. Por ejemplo, haciendo tres horas semanales de ejercicio físico, tu monitora te entrega un adhesivo con una zapatilla deportiva que puedes enganchar en tu ficha de control de peso.

Por cada tres kilos que perdemos, también se nos da un adhesivo con forma de estrella que enganchamos en nuestra ficha de control de peso.

Y por último, cuando consigues tu peso deseado, empieza una nueva etapa, la de mantenimiento, al final de la cual, se nos entrega una llave dorada, la llave de nuestro éxito.

Cuando una socia ha conseguido su peso y en adelante lo mantiene, es reconocida como socia de oro y puede asistir a las reuniones siempre que quiera y de forma gratuita.

¿Qué pensáis del sistema de premios recompensa? ¿verdad que es original? Puede parecer que no, pero realmente ver esas zapatilla y esas estrellitas en tu ficha de control de peso, te motiva para seguir adelante. Y por supuesto el 5%, el 10% y conseguir el objetivo final, son esfuerzos en cuyo trabajo está la propia recompensa. Como cada semana dice mi monitora Isabel, estar delgadas y sanas.



Y ahora, os hablo un poco de lo que ha sido la reunión de esta semana. El tema me ha parecido especialmente atractivo. Se ha hablado sobre el poder de la mente a la hora de adelgazar y nos han dado pautas y consejos para engañar a nuestro cerebro y tomar nosotras el control de la situación.

La mente es muy poderosa y condiciona en gran medida los aspectos fisicos de nuestro organismo. Es por tanto tarea nuestra, tomar las riendas en favor de nuestro adelgazamiento. 

Por todos es conocida la frase esa de "comer por los ojos" y es que la presentación de los alimentos contribuye notablemente a nuestra sensación de hambre o de saciedad. Cuantas veces hemos visto un alimento que por su presentación nos apetecía comernos una gran cantidad.

A veces hemos comido una buena porción, pero la hemos presentado en un plato muy grande y nos ha quedado la sensación de no haber comido suficiente. ¿No os ha pasado nunca? a mi sí.

Por tanto, si presentamos los alimentos en vajilla pequeña nuestro cerebro recibirá la señal de que nuestro plato está muy lleno y entenderá que hemos comido mucha cantidad (aunque no sea cierto).

Lo mismo ocurre con los vasos. Si es muy grande tendremos sensación de haber bebido poco y si por el contrario el vaso es pequeño, nos parecerá que hemos bebido mucho.

De este modo tan fácil, reducimos hasta en un 20% la cantidad de comida que tomamos y por consiguiente el número de calorías que entran en nuestro cuerpo.

También se recalcó lo importante que es prestar atención a lo que comemos, si es sin distraciones, mejor que mejor. Por ejemplo, para tomar conciencia podemos preguntarnos

¿qué como?
¿por qué lo como?
¿cuando lo como?
¿cómo me siento al comerlo?

Muchas veces comemos de forma exagerada, de manera impulsiva o por motivos emocionales. Al plantearnos estas preguntas, seremos conscientes a la hora de comer y de lo que sentimos.

Otra cosa muy importante es saber distinguir las señales que nuestro estómago envía al cerebro. Tenemos que ser capaces de reconocer cuando tenemos sensación de hambre y saber detectar la sensación de saciedad. 

Para saber si realmente tenemos hambre o queremos comer por otro motivo, podemos intentar distraer nuestra mente. Salir a dar un paseo, llamar a una amiga por teléfono... si realmente tenemos hambre, seguiremos teniendo esa sensación de vacío en nuestro estómago. Si no era hambre sino aburrimiento, ansiedad u otra emoción, la sensación de hambre desaparecerá al distraernos.

Sería bueno plantearnos pequeños retos que serán los que nos hagan conseguir grandes logros. Pensar de forma positiva repercute sobre nuestro cuerpo de forma positiva.

Estos días atrás leí que un sólo pensamiento negativo es capaz de debilitar nuestro sistema inmunitario durante ¡¡6 horas!! ¿os dais cuenta de lo que esto quiere decir? hay que apartar a toda costa de nosotras ese tipo de pensamientos dañinos y transmutarlos en positivos.

Una vez tenemos nuestro entorno exterior organizado, es tiempo de organizar nuestra mente para conseguir así un paso al frente hacia nuestro éxito.

¿Queréis una prueba gráfica de cómo nuestra mente engaña a nuestro cuerpo? venga, vamos a ponerle el toque de humor a esta entrada 

¿No os da la sensación de que el autobús va inclinado hacia el lado en el que la señora con sobrepeso está sentada?




Y ahora, cambiando totalmente de tercio, comentar que el otro día, al salir de la reunión, se dió una situación un tanto dantesca. Una socia muy reciente, había pagado su bono mensual en efectivo a la monitora. Al hacer el pago, le dieron el código de validación para ese bono. Tras esa validación, empiezan a contar 4 semanas, periodo durante el que ese bono está vigente. 

Hasta ahí es todo muy lógico y muy normal, salvo por un pequeño detalle. La validación del bono, se hace a través de internet y luego se imprime el comprobante para volverselo a llevar a la monitora. Para que ese bono sea correctamente validado, se ha de ingresar en la casilla de validación, un número de visa o una cuenta paypal. La pregunta es ¿para qué un número de visa o una cuenta paypal si ese bono ya ha sido pagado en metálico? Pues sin ese dato, el bono no se pudo validar y le han cobrado una sesión suelta a una persona que ya tenía 4 sesiones pagadas por adelantado.

Yo creo, que sería mucho más fácil para todos si el pago en efectivo validase ya directamente el bono; O bien, si el pago se hiciese directamente vía internet. Esa mezcla entre ambos sistemas la veo complicada ya que hay muchas personas que no disponen de acceso a internet y que por eso mismo optan por el pago en efectivo.




Esta semana, la balanza dice de nuevo, que mi maleta pesa 600 gramos más que la semana anterior. Pero a pesar de que la báscula se niega a reconocerme los méritos, yo estoy muy contenta porque he bajado de talla nuevamente. Como dice mi amiga Silvia, el peso no es más que uno de los factores que influyen en el adelgazamiento :-)





Quizá te interese