Semana 9



Hoy os voy a hablar de algo que mucha gente me ha preguntado en estás dos últimas semanas, mi estancamiento: cómo lo llevo y cómo lo afronto.

Venga, pues vamos a ello. En primer lugar, deciros que es la primera vez en mi vida en que cogiendo peso  durante dos semanas seguidas,bajo de talla. Primero de los motivos por el cual lo que diga mi balanza me trae un poco sin cuidado. Y es que desde que empecé el plan entulinea, llevo dos tallas menos en mi ropa. He redescubierto mi armario y no sabéis la ilusión que hace poderte poner unos pantalones que tenías desterrados desde hace seis años.

Al margen de esto, hay otra cosa que personalmente hace que no me importe demasiado el hecho de no haber perdido peso o haberlo ganado (como ha sido el caso) durante las dos semanas anteriores. Pues el hecho en sí, es que como no estoy a dieta, sino que estoy comiendo de manera más ligera y más sana, para mi eso ya es una recompensa.

Por otro lado, mi nivel de sacrificio con respecto a otras veces en las que SÍ que he estado a dieta, es que no tiene punto de comparación. En estos momentos de mi vida, como de todo, hago ejercicio dentro de mis posibilidades, bebo mucha agua y me siento mucho mejor conmigo misma. Mi actitud es más positiva y ¿voy a dejar escapar todas estas cosas buenas sólo porque durante dos semanas la balanza se haya negado a reconocer que hago bien mi trabajo? ¡pues no! no, no, no, no, no... de eso nada. La báscula puede decir lo que quiera, que yo sé perfectamente que lo estoy haciendo súper bien y el reconocimiento es mío, no de mi número en el peso.

Por todos es sabido, que la pérdida de peso, no es lineal y que hay muchos factores que influyen. Por ejemplo pesarnos a primera hora del día o pesarnos a media tarde es uno de esos factores. Nuestro ciclo hormonal, la propia balanza, si te pesas sin ropa o con ella y el tipo de ropa, el calzado si es que lo llevas puesto... en fin, que como véis, que la balanza diga un rojo o un verde, depende no sólo de si hemos perdido peso o no lo hemos hecho.

Leía estos días atrás, que si la media mensual es igual o superior a una pérdida de 225 gramos, ya se considera que está habiendo adelgazamiento. Por tanto, si yo en dos meses he perdido 10 kilos... creo que estadísticamente... ummm  estoy adelgazando jajajajajajaja

Muy importante también, moverse, moverse y moverse... hay que activar ese metabolismo chicas y la forma más divertida es encontrar una actividad que nos guste (pasear, bailar, la Wii, un step, la bici, nadar, correr...) lo que sea, pero que lo hagamos contentas. Porque esa es la manera en que no nos pesará hacerlo y además estaremos motivadas. Recordad, que la práctica de ejercicio libera una serie de sustancias que nos hacen sentir bien física y mentalmente. Aunque sea sólo por el subidón que produce, merece la pena el esfuerzo (si es en buena compañía, mejor que mejor) :-P

En esto, como en todo, chicas, hay que ser optimistas. Afrontar que las cosas son como nosotras queremos que sean y que si queremos ser delgadas, no tenemos más que creer que lo somos y así conseguiremos que este eco resuene en nuestro organismo y lo llegaremos a ser. Os cito una frase de Alessandro di Massi que me encanta: lo que crees, creas. Somos entonces creadoras de nosotras mismas. ¿No es una buena noticia? el éxito está en nuestras manos.




Esta semana, en la reunión, hemos hablado de las distintas formas de cocinar en función de la forma de ser de cada una. Fue una reunión divertida porque como es lógico, cada cual se sintió identificaa con alguno de lo perfiles que la monitora nos fue presentando. Aunque también es cierto, que hay quienes nos identificábamos con más de un perfil jajajajajajaja. En cualquier caso, el mensaje era bastante claro, seamos de la manera de ser que seamos y tengamos los hábitos que tengamos, se pueden modificar las maneras para que nuestra forma de cocinar sea sana, variada y saludable ¿estáis de acuerdo?



Y bueno, para animaros a todas aquellas que estáis estancadas en vuestro proceso de adelgazamiento, o que como yo, incluso habéis ganado peso, deciros que sigáis adelante, que ese estancamiento pasa y de nuevo el cuerpo toma ritmo de descenso. Que es más importante ser constantes cada día un poquito que no esperar milagros. Se avanza más paso a paso pero sin pararse, que dando un sprint que nos deja extenuadas y nos hace parar a medio camino ¿verdad?

Esta semana, he aligerado nuevamente mi equipaje, continúo este viaje poquito a poco pero con 800 gramos menos.


Quizá te interese