Manicura francesa fácil



Hoy vengo a hablaros de una manera rápida, fácil y limpia de hacernos una manicura francesa con esmaltes de uñas. Esta es la propuesta que nos hacen desde Deborah Milano.



¿Qué vamos a necesitar?

Quitaesmalte
Esmalte rosita
Top coat transparente
Rotulador blanco
Cremita nutritiva para uñas y cutículas.




¡¡Manos a la obra!!





Lo primero que vamos a hacer será desmaquillar nuestras uñas. Con este tipo de quitaesmalte que trae la esponjita incorporada, vamos súper rápidas y no necesitamos discos de algodón. Simplemente colocamos la uña en contacto con la esponja que viene ya impregnada de producto, hacemos unos breves movimientos friccionando la uña con la esponja ¡y listo! Uñas desmaquilladas en un santiamén.




Tras retirar las cutículas y dar forma a  nuestras uñas con un lima suave, vamos a aplicarnos una capa finita de esmalte rosita. Concretamente con este no aplicamos tratamiento de base porque se trata de un esmalte BB y contiene agente que refuerzan la uña y la alisan. Una vez seca la primera capa, aplicamos una segunda capa para unificar el tono y eliminar las aguas y demajos secar nuevamente.





Ahora, presionaremos la punta del rotulador sobre un papel que no nos sirva, con el objetivo de que la punta se impregne bien de producto. Luego, es tan sencillo como colorear las puntas de nuestras uás como si estuviesemos pintando con un lápiz. Cuidaremos de dibujarnos las sonrisas bien pulidas. Si nos salimos de la uña y manchamos la piel, impregnaremos un bastoncillo de algodón en el quitaesmalte y corregiremos.




Una vez seco el color blanco de las puntas, aplcaremos el top coat transparente y dejaremos secar nuevamente. Este en concreto es de secado rápido, pero mejor no os precipitéis. Más vale perder unos minutos más que estropearnos nuestra manicura recién acabada ¿no es verdad?




Y ya para finalizar, aplicaremos mediante un masajito, una crema nutritiva en las cutículas, para que queden bien suaves.





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