Pinceles básicos



Esta entrada de hoy, va especialmente dedicada a mis alumnas de cursos, talleres y jornadas que siempre me piden una guía básica para saber qué pinceles comprar para empezar a maquillarse. Por supuesto, también para cualquiera de vosotras que estéis en la misma situación y os apetezca tener claro qué pinceles comprar y qué usos se les pueden dar.

Para comenzar, yo siempre suelo decir que hay que invertir un poquito en buenas herramientas. Y fijaros que no he dicho en herramientas caras, sino buenas de calidad. ¿Por qué recalco esto? Pues porque entre los pinceles buenos, los podemos encontrar baratos, caros y muy caros. Ya luego, cada una, sabrá qué dinero quiere o puede invertir. O simplemente le apetece darse un capricho o a saber... 

Antes de nada, deciros que si haceis inversión en pinceles de buena calidad, os van a durar muuuuchos años si los cuidáis bien. Por tanto, merece la pena elegir con un poco de cabeza el pincel que nos compramos.

Sí, es cierto que hay algunos pinceles escandalosamente económicos, pero que a la larga, salen caros, pooque en cuatro días los tenemos destrozados, porque pinchan en la piel, porque no cogen bien el producto ni lo podemos depositar correctamente sobre la piel, porque nos pierden el pelo, porque nos tiñen la cara o se destiñen al lavarlos... Éstos, por baratos que sean, no los compréis, eso es tirar el dinero. 

En mi  maletin profesional, cuento con pinceles que van desde los tres euros hasta los cien. Así, que podéis imaginar que la gama es bien amplia. Pero hoy no vamos a hablar de pinceles especiales ni de usos puntuales, sino que quiero que esta entrada sea muy concisa.

Quiero dar cuatro nociones básicas sobre pincelería, que os ayude a tener claros los conceptos, más que el nombre de los pinceles o el uso que les viene predeterminado.

Por ejemplo, estos creo que son los pinceles que no nos pueden faltar en un neceser personal. Por supuesto, podemos tener muchos más, pero en mi opinión, no menos.


En concreto, la picelería de la que hoy os hablo, podéis encontrala en la página web de Beter, pero como os digo, se trata de una referencia. ¿Por qué Beter entonces? Pues hoy os hablo de estos en concreto porque relación calidad precio están muy bien y además son fáciles de conseguir en perfumerías, grandes almacenes, vía on line... que es otra de las grandes preocupaciones que todas soléis mostrar ¿Dónde compro mis pinceles? 

Vamos a hablar de cada uno de ellos por separado. Os voy a dar ideas de uso para cada uno, que a veces, coincidirán con los usos que el fabricante les confiere, pero no necesariamente. 








Empezando por la izquierda de la fotografía superior, encontramos un pincel pequeñito, de cerdas sintéticas y que nos vendrá muy bien para usarlo con productos en crema y para zonas pequeñas del rostro. 

Puede ser usado para aplicar el corrector en las ojeras, para aplicar el corrector en las pequeñas imperfecciones del rostro o por ejemplo para aplicar las barras de labios o los brillos labiales.











Siguiendo el orden de la imagen de antes, vamos a por el segundo pincel que aparece. Se trata de uno de pelo de phami, finito y con el corte sesgado. Es decir, las cerdas van cortadas en diagonal y un extremos del pelo es más largo que los pelitos del otro extremo. ¿Para qué usamos este pincel? Pues lo vamo a utilizar para hacer delineados tanto en el párpado superior como en el inferior, podemos usarlo tanto con productos en crema (eyeliners, gel liners, lápices...) como para productos en polvo (pigmentos, sombras sueltas, sombras compactas...) 


También podemos utilizar este pincel para rellenar huequitos de nuestra cejas, así como para darles forma y delinearlas. Por supuesto, también podemos trabajar para este uso con productos en crema o el polvo.


Otro uso que le podemos par a este pincel, es marcar los extremos de las < > externas de los ojos cuando queremos hacer un maquillaje de ojos rasgados.









En tercer lugar en la foto, nos aparece una lengua de gato pequeñita de pelo natural. Este tipo de pincel es ideal para trabajar los detalles de los sombreados, para dar puntos de luz en los lagrimales... 


También podemos perfectamente usarlo para ahumar los delineados o incluso para delinear los parpados de una manera sutil y natural o más marcada e intensa (eso ya a gusto de cada una).







En cuarto lugar, aparece otra lengua de gato, esta un poquito más grande para abarcar una extensión mayor en el párpado. Lo usamos también para la aplicación de sombras y pigmentos, preferentemente en polvo, aunque también lo podríamos utilizar para aplicar sombras en crema. 


Este pincel lo podemos utilizar perfectamente también para hacer difuminados y degradados de color.









La siguiente brocha, es la primera de las de mayor tamaño. Su pelo es sintético, denso y tupido y es una de esas brochas comodin ¿por qué? porque lo mismo se puede usar para aplicar la crema hidratante, la prebase, la base de maquillaje, bronceador e iluminador en crema, coloretes en crema, para difuminar correcciones del rostro y las ojeras... pero, igualmente sirve para productos en polvo, como aplicación de la base en polvo mineral, para colorete, iluminador o contorno... en fin, que como véis da muchísimo juego. Básica, basiquísima.












Siguiente en la línea, la famosa "mofeta" es otra de esas brochas que no puede faltar en el neceser de cualquier chica. El nombre le viene porque combina pelo natural (el negro) con pelo sintético (el blanco). Tiene poca densidad de pelo y es suficientemente rígida para poder aplicar productos crema pero suficientemente flexible para poder aplicar poductos en polvo.

¿Para que sirve esta brocha? pues al igual que la anterior, nos sirve un poco para todo: aplicar crema hidratante, prebase, base de maquillaje, iluminadores, coloretes y contornos en crema... A diferencia de la anterior, esta trabaja los productos de una forma mucho más liviana y deja un acabado con menor cantidad de producto, así, que su cobertura es menor. Dependerá del tipo de producto que uses y del acabado que más te guste, que uses la una o la otra.


Esta brocha también sirve para aplicar productos en polvo tales como polvos sueltos para sellar el maquillaje, o polvo compacto, el polvo bronceador, el colorete, el contorno, el iluminador...










Y vamos a por la última brocha, la más grandota de todas. Esta si que recomiendo usarla sólamente com productos en polvo, o al menos es así como yo la uso únicamente. ¿Y para qué es apropiada? Pues para polvos sueltos o compactos a modo de velo, que fijan el maquillaje de una forma natural y sutil sin acartonar el rostro. Ideal para aquellas mujeres de piel muy seca y que no les conviene aplicar exceso de producto en polvo en sus rostros para no marcar arruguitas. Igual caso es el de las pieles maduras.


También podemos usarla para quitar brillos del escote y los hombros si vamos a ir escotadas o para dar un tono bronceadito con unos polvos de sol en el mismo caso o para dar puntos de luz con un iluminador en polvo en hombros y clavículas...











Y ahora ya, fuera de las brochitas y pinceles, otro básico para mi, es una esponjita. Podéis usarla con forma de lágrima como esta (ideal porque tiene una puntita que viene genial para el corrector, pero también es plana y se maneja muy bien.  También las hay con forma de huevo,, en triangulito, redondas... eso ya un poco a vuestro gusto. A mi estas me parecen muy manejales, fáciles de lavar y secan rápido y además caben perfectamente en el neceser del bolso.


Usos de la esponjita, pues diversos. El más habitual es el de aplicar con ella la base de maquillaje, pero yo personalmente para esto suelo usarla poco, ya que se desperdicia bastante producto. Lo que si que la uso es siempre que aplico la base de maquillaje (sea con la brocha que sea)  luego sello presionando con la esponjita por todo el rostro. esto hace que el exceso de producto aplicado en el rostro quede impregnado en la esponjita y el maquillaje se fija mejor y permanece durante más tiempo.

De igual modo, se puede sellar también el corrector en las ojeras o en el resto de las pequeñas impefecciones del rostro.



Las esponjitas podemos encontrarlas de diferentes formas, materiales y colores. Ojo aquellas personas que seais alérgicas al latex. Comprobad muy bien ue vuestra esponjita no lo contenga. Ahora son cada vez más las marcas que sacan al mercado esponjitas latex free.

En cuanto a los colores, esto va un poco a gustos. Hay quien las prefiere de color porque así las manchas de maquillaje se camuflan mucho mejor y hay quienes las preferimos blancas precisamente para poder ver bien las manchas de maquillaje... Depende del uso que le vayamos a dar a la esponjita. Pero si su uso es personal, elije el color que más te guste ¡y listo!






Claro, hay que tener en cuenta, que si tenemos un sólo pincel de cada tipo, pues hay que limpiarlo muy bien entre un uso y otro, porque no nos vamos a maquillar las ojeras o los labios después de haber estado tapando granitos con él y sin haberlo desinfectado... o nos vamos a aplicar la sombra iluminadora con el mismo pincel que la sombra negra sin haber limpiado el pincel... puro sentido común.



Quizá te interese