Trucos de belleza - Bases de maquillaje y correctores



Estos días atrás, una amiga me sugirió una idea y es así, como he pensado en crear una nueva sección en el blog en el que ir dando consejos o pequeños trucos que nos faciliten un poco la labor de estar guapas.

He decidido ir poniéndolos por tandas y por temáticas para que no se haga muy pesado de leer.

¿Vamos a por los primeros? Venga, hoy vamos a hablar de fondos de maquillaje y de correctores.


Por todos es sabido, que el color más acertado a la hora de elegir una base, es aquel que más se asemeja a nuestro color de piel natural, pero ¿cómo comprobar el tono? Tenemos que probarlo sobre nuestra piel. Pero no nos vale la piel de la muñeca ni la de la mano y mucho menos la de la mano de la dependienta... Prueba el color del maquillaje en tu línea de la mandíbula, que quede entre tus mejillas y tu cuello. Si al difuminarlo, el color se pierde con tu piel, has acertado el tono. Si no es así, sigue probando.

Hay que tener en cuenta, que en ocasiones, los productos se oxidan y entonces ese fondo de maquillaje que a primera vista nos parece del tono acertado, luego nos queda más oscuro o más claro de lo deseado. Por eso es conveniente aplicar el color y darnos un ratito antes de decidirnos a comprarlo. Unos minutos serán suficientes para que el producto se nos asiente en la piel.

También importante, comprueba el color del maquillaje en tu rostro y sal a la luz del día. Ahí verás realmente si se te ajusta o no a la piel. A veces, las luces artificiales pueden jugarnos una mala pasada.

Aún así, muchas veces, tenemos una base de maquillaje que nos queda excesivamente clara o demasiado oscura y que la guardamos en un cajón hasta la siguiente oportunidad de poderla utilizar. Pues bien, vamos a poder seguir usándolas si las mezclamos  entre ellas hasta conseguir el tono adecuado.

También podemos oscurecer o aclarar una base de maquillaje utilizando un corrector líquido más oscuro o más clarito según necesitemos. 

Con este mismo truquillo, además podemos aportar un extra de cobertura a nuestra base, si elegimos un corrector del mismo tono.

Otra forma de utilizar una base demasiado oscura, es usarla a modo de contorno del rostro, aplicándola en las zonas que queremos profundizar e integrando bien los bordes de la corrección para que sea sutil y natural. Esto mismo lo podemos hacer con un corrector que nos quede oscuro.

Si en un momento dado no disponemos de base de maquillaje, podemos mezclar un corrector fluido con la crema hidratante y conseguir una buena BB Cream, dando mayor cobertura cuanto mayor sea la cantidad de corrector.

Otra forma de fabricar nuestra propia BB Cream en casa es mezclar nuestra base de maquillaje con la crema hidratante. Conseguiremos una cobertura menor y una myor hidratación que con la base habitual.

Si sueles aplicar tu base de maquillaje con esponjita, humedécela antes de comenzar a tomar el producto, gastarás mejor cantidad y el resultado será más natural y duradero. Puedes hacerlo con agua, con tónico, con fijador de maquillaje... esto queda a tu elección.

También puedes humedecer tu brocha de maquillaje antes de impregnarla de producto, se deslizará más fácilmente por el rostro y el acabado que conseguirás será más ligero.






¿Tienes algún truquito que quieras compartir? Escríbelo en comentarios.






Gracias a todas por leer y comentar





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