El feliz verano de D'Orleac

Hoy os quiero hablar de unos productos que me hicieron llegar desde D'Orleac deseándome un feliz verano y como me parecen dignos de mención, pues os traigo sobre ellos una pequeña reseña con mis opiniones por si os apetece darle un vistazo.


El primer producto que os enseño, es un polvo bronceador de acabado satinado. Habitualmente suelo hacer contorno de rostro con polvos bronceadores mates y luego aplicar el toque de brillo donde considero oportuno, pero este año, mi piel es totalmente mate y necesito un aporte extra de iluminación, así que desde que los tengo, estoy utilizando estos bronceadores dando una ligera pasada con mi brocha grande por todo el rostro. No a modo de broncer propiamente dicho, sino más bien como iluminador facial y dador de vida a la piel.


Tienen un tono medio, ni excesivamente claro ni muy oscuros y son del tipo barro cocido.


Su textura es suave y sedosa. Muy pigmentados pero a su vez muy modulables.


De fácil aplicación y de acabado sanote en el rostro.


Quizá, un pelin cálidos para mi piel de subtono excesivamente rosado, pero quedan igualmente bonitos.



Aquí os dejo la lista de ingredientes para que podáis ver su composición.




El segundo producto que os muestro,  es una crema de color. Lo que vendría a ser un polvo bronceador pero en formato crema. Me encanta! Aporta a la piel un toque muy especial, como de haber paseado largo rato por la orilla del mar. 


Su acabado no es mate, aporta jugosidad al rostro. Y tampoco tiene cobertura, simplemente aporta ese toque de color que os comentaba y uniformidad.


Yo no la aplico por todo el rostro, sino que con una brocha tipo mofeta pequeña de pelo sintético, doy contorno a mi rostro con este producto.


Me gusta su textura fresca y ligera y su aroma suave y limpio.


En estas imágenes podéis comprobar el antes y el despues de mi piel ¿a que tiene un acabado muy natural y súper bonito?






Imprescindible en verano, una máscara de pestañas que sea resistente al agua. esta os aseguro que pasa la prueba piscina durante horas.


Tiene el aplicador de silicona y deja las pestañas muy peinaditas y muy definidas.


Con una segunda capa, aporta volumen a las pestañas y las deja muy negras. Se trata de una máscara de pestañas apta para todo tipo de usuarias ya que la veo muy versatil.


Personalmente, me cuesta un pelin desmaquillar los ojos cuando la llevo, hay que insistir un poco en las pestañas con el desmaquillador bifásico.





Por último, os hablaré de este lápiz retráctil. Así como en los anteriores productos no he encontrado ninguna pega, con este lápiz tengo una extraña relación de amor/odio.


De entrada, me encanta su duración, su color, su formato... pero su mina me resulta excesivamente dura y para la línea de agua se me hace difícil y para delineados exteriores se hace poco deslizante.


Como os decía, se trata de un delineador permanente, por lo que resiste horas y horas puesto. Incluso, aunque no pone que sea resistente al agua, ha pasado airosamente la prueba piscina.


Dispone en su parte posterior de un sacapuntas muy práctico y que me encanta. No soporto los lápices mal afilados, siempre os lo digo y es algo que a mis alumnas de los cursos de maquillaje les recalco mucho, porque no se puede conseguir un trazo preciso con un lápiz sin afilar.


El color, es lo suficientemente oscuro como para enmarcar bien la mirada, pero con el suficiente color como para aportar vida a los ojos.


Pero personalmente, prefiero texturas más cremositas que se me hacen más cómodas de aplicar.





Y hasta aquí mis opiniones ¿qué os han parecido estos productos? ¿Los habéis utilizado? 



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