Puntos negros: prevención y eliminación



A raíz de las entradas de esta esponjita de silicona y del pincel para puntos negros, estoy recibiendo muchas consultas sobre este tema y como es más rápido contestar aquí y más útil para todos, hoy vengo a hablaros de lo que son los puntos negros, de su prevención y de cómo limpiar la piel para eliminarlos.

De entrada, creo que todos sabemos lo que es un punto negro ¿verdad? Es tan fácil de resumir como decir que se trata de suciedad. No son más que una mezcla de sebo, células muertas, sudor,  restos de maquillaje y cremas, polvo, polución... que se acumulan en los poros.

Como siempre es mejor prevenir que curar... Así que vamos a tratar por todos los medios de que la suciedad no se nos acumule en los poros y si ya la tenemos acumulado, vamos a ver como desincrustarla.


¿Qué debemos hacer para prevenir y limpiar los puntos negros?

Mantener una buena higiene facial diaria con el uso de productos adecuados a nuestro tipo de piel. Y para esta higiene, podemos ayudarnos de esponjitas, pinceles, cepillos, aparatos electrónicos...

También serán buenos aliados los tratamientos exfoliantes (siempre suaves para no dañar la piel) y los tratamientos desincrustantes a base de arcillas naturales. Para ambas opciones, una vez a la semana será suficiente.

Hay mascarillas limpiadoras tipo peel-off que desprenden la suciedad al quedarse enganchada a ellas a la hora de retirarlas, las famosas mascarillas negras, por ejemplo. 

En el mercado existen también tiras con un lado que al humedecerlo se vuelve adhesivo y que al secarse, sobre la piel, deja enganchado a éste la suciedad del punto negro.

Sea cual sea el método que elijas, asegúrate de que no daña tu piel y que sea el adecuado para ti.



¿Qué debemos evitar si ya tenemos los tenemos?

Evitaremos por todos los medios andar apretándolos para vaciarlos porque resulta contraproducente para la salud de la piel. 

Si quieres limpiar tus poros en casa de una manera un poco más profunda, será conveniente que prepares primero la piel para no lesionarla. Puedes recurrir a un baño calentito para que tus poros se dilaten y sea más fácil realizar la extracción ayudándote de unos pañuelos de papel enrollados a las yemas de tus dedos. Pero nunca, NUNCA aprietes con tus uñas.


 Puedes ayudarte de los clásicos útiles metálicos previamente desinfectados y sin apretar para no hacerte daño, vaciar los poros obstruidos delicadamente.

Hay que tener en cuenta, que no todos los puntos negros están igual de incrustados y que por tanto, no todos van a salir con la misma dificultad. Si topas con alguno que no salga fácilmente, será mejor que lo dejes y vayas a hacerte una limpieza de cutis para que te lo extraiga un profesional.



Ya los hemos vaciado ¿ahora qué?

Pues ahora, se trata de mantener esta limpieza de la piel y sus poros para que en la medida de lo posible, evitemos que la suciedad se vaya incrustando otra vez.

Limpia tu piel mañana y noche con productos adecuados y realiza exfoliación una o dos veces por semana y mascarillas desincrustantes a base de arcillas que regulen la secreción sebácea de tu piel.




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