Teñirse el pelo en casa


Hoy os voy a explicar mi experiencia con los tintes aplicados en casa. Un tutorial de cómo teñirse el pelo una misma y no morir en el intento.

Aprovecho para hacer el post, ya que que me tocó este tinte en un concurso que se realizó en Canal Chic y lo tenía en casa a espera de ser probado.

Vamos a empezar por el principio y seguimos un orden lógico para la entrada ¿os parece? Pues bien, la pregunta del millón ¿Cómo se elige el color del tinte? Mira, estamos de suerte porque eso está muy bien explicadito en esta entrada. En ella os cuento qué quiere decir cada uno de los números que aparecen en la nomenclatura de los tintes.


Una vez ya tenemos claro el color que se adecúa a nuestro gusto, vamos a ver qué opciones tenemos.


La primera y la más fácil es ir al supermercado o a la parafarmacia y escoger uno de los kits que vienen preparados, por ejemplo este que como os decía me tocó en el sorteo.

La otra opción es acercarnos a una tienda especializada en productos de peluquería y escoger los productos por separado en función de nuestras necesidades. Para mi, esta es la forma habitual, ya que asi puedo elegir el agua oxigenada que me interesa, la marca de tinte que mejor le va a mi cuero cabelludo, puedo coger un producto para preservar mi cuero cabelludo de la irritación del tinte, hay aditivos para que las canas se cubran mejor...

Esta segunda opción es más profesional y el resultado es mejor también, pero reconozco que si no tienes unos buenos conocimientos sobre el tema, es más bien complicada. Pero eso ya va a gustos.

Yo por ejemplo, suelo comprarme un tinte sin amoniaco de la casa Broaer que se llama Natcolor en tono 3 o en tono 4 según me apetezca llevar el pelo un poco más claro o un poco más oscuro, aunque quiero probar este de Apivita, que ya os contaré qué tal.

Estos tintes son de los pocos que no me provocan descamación en el cuero cabelludo, pero a cambio, tampoco me duran puestos tanto como otros ni me cubren las canas de la misma manera. Pero para mi, cubren perfectamente mis necesidades de color y son respetuosos con mi piel, por eso los sigo comprando. Su precio ronda los seis euros y tienen una carta de color bastante acertada.


El tubito de tinte, lo mezclo con agua oxigenada de 30 volúmenes y con unas gotitas de aceite de argán puro. Esto hace que el tinte no sea tan agresivo con el cabello, si bien este ya os comentaba que no lo es. Pero bueno, es una opción que está ahí por si os interesa tenerla en cuenta para vuestra próxima sesión de color en casa.


Antes de empezar a teñir, tenemos que tenerlo todo preparado, indistintamente de que elijamos un kit preparado o que lo organicemos nosotras.

Hay quien usa una capa o una toalla para no mancharse la ropa con el tinte. Personalmente, me resulta muy incómoda esta opción, así que me pongo una camiseta vieja que no me importe si se me mancha. Elige la manera que te sea más cómoda a ti, ya que tendrás que pasarte de esa guisa por lo menos tres cuartos de hora entre que tiñes y lavas el cabello.

Sea cual sea la opción que escojas de las dos, los pasos del teñido serán los mismos y los tiempos de exposición serán similares, pero tranquila porque cada marca te asesora sobre los suyos propios.

Cubre con crema hidratante toda a piel que quede en las orillas de tu pelo: frente, orejas, cuello... esto ayudará a que si te pasas un poquito con el color, luego no te quede la piel manchada.

¿Que trae un kit preparado? Pues por lo general trae el agua oxigenada o crea reveladora en un envase que luego te sirve para la mezcla y la aplicación, el tubo de tinte, unos guantes, y suelen traer también un champú en sobrecito y una crema acondicionadora.



Si el kit te lo montas tú, pues tienes que tener un envase donde hacer la mezcla que no puede ser metálico, la crema reveladora o agua oxigenada, el tubo de tinte, los guantes y un pincel para mezclar bien y aplicar el producto.


Desenreda muy bien tu cabello, cuanto más desenredado lo tengas más fácil te será aplicar el tinte luego porque no habrá nudos que impidan que el producto deslice sobre la superficie del cabello.

Una vez lista la ropa, los guantes puestos, el cabello desenredado,  la mezcla del tinte hecha y la piel protegida vamos a proceder a la aplicación.

Podemos hacer particiones e ir bajando cabello o podemos ir abriendo rallas e ir aplicando así el producto hasta cubrir todas las raices, eso como mejor te vaya a ti. lo importante, es que una vez aplicado el producto por completo, hagas un buen masaje para que se reparta el tinte por todo tu cabello y no te queden lunares sin color.

Una vez masajeado el cabello, vamos a cumplir el tiempo de exposición recomendado por la marca. Yo suelo dejar mi tinte durante 30 minutos contados a partir del masaje, hay quien recomienda 40... eso va en función del tinte que elijas. Pero es importante no sobrepasar los tiempos de exposición que recomiende la marca porque podría dañarse tu tabello.

Una vez pasado el tiempo de exposición, vamos a lavar el cabello, asegurándonos muy bien de que el agua salga limpia y no nos queden restos de producto ni en el pelo ni en el cuero cabelludo.

Acondicionamos y volvemos a enjuagar a conciencia hasta que el agua salga completamente limpia.

Ya sólo los queda peinar y secar el cabello de la forma habitual.


Y eso es todo. La verdad, es que resulta más cómodo teñirse en la peluquería pero para quienes elegimos la opción de teñirnos en casa, no resulta tan complicado hacerlo, al menos en casos como e mío en que no elijo tonos difíciles ni me hago cambios radicales de color.



Para acabar, os explico una anécdota y os doy permiso para que os riáis de mi jajajajajajajaja. Quienes me seguís por la redes sociales ya lo sabréis, pero para las que no, os cuento.

Decido ponerme el tinte en el cabello y justo terminar llaman al timbre. Era un mensajero que me traía un paquete ¡¡arggg!! ¿qué hago? ¿me pongo una toalla? Uy no, que la ensuciaré... bueno, pues pongo una bolsa y luego la toalla... naaaaah! no me da tiempo... total, que abrí la puerta con toda la cabeza llena de tinte y la mejor sonrisa...

Pero quiso la suerte que el señor que vino a llamar a mi puerta fuese el mismo que tiempo atrás, mientras hacía este maquillaje de fantasía, llamó a mi puerta también con cara de perro (y nunca mejor dicho) jajajajajajajajajaja.

En fin, hay a quienes no nos encierran, porque no nos denuncia nadie, que si no... :-P







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