Mesolift, las vitaminas que no se toman


Sois muchas las personas que me habéis pedido que os haga una entrada hablando de mi piel. La verdad es que a pesar de todos los "problemas", ahora estoy muy contenta con como la tengo.

Vamos a remontarnos a unas semanas atrás porque hubo un gran destacado que ha creado un antes y un después en mi rostro.

Antes de las fiestas navideñas, mantuve una entrevista con la Dra Montserrat Querol de la Clínica Francesa en Barcelona. En esta entrevista, valoramos cual de sus tratamientos disponibles, era el más adecuado para mi tipo de piel y para mejorar mi aspecto.

Hay un amplio abanico de tratamientos disponibles, pero acordamos que los dos más adecuados para mi eran un peeling a base de acetona y ácido glicólico al 20% que se retira con bisturí y su famosísimo Mesolift.

Como véis, los productos que se utilizan para el peeling son de mi adorada Mesoestetic, marca que año tras año sale en mis favoritos. Si miramos ese 20% de ácido glicólico, podemos pensar que se trata de un peeling muy fuerte, pero la verdad es que aunque la concentración es más alta que en los productos de uso doméstico, es un peeling bastante suave.Los peelings médicos pueden llegar a ir hasta un 70% incluso. Así que no os asuste ese 20, porque es efectivo pero no dañino.



Son muchas las famosas que son usuarias habituales de esta inyección de vitaminas para el rostro y tras haberlo probado, puedo entender el motivo.

Pero vamos por partes, porque ahora puedo decir que el tratamiento me encanta, pero tuve mis más y mis menos ¿Te quedas a leerlo?

Lo primero que voy a deciros, es que este tipo de tratamientos no se pueden hacer en centros de estética, ya que las esteticistas no tenemos titulación que nos permita hacer infiltraciones mediante aguja. Lo destaco, porque si alguna vez os lo proponen, huid de allí inmediatamente. Cuando vamos a un centro de estética, la esteticista no debería tan siquiera sacarnos los milliums si para ello va a emplear herramientas punzantes... porque ese tipo de intervenciones son medicina estética, que son el paso intermedio entre la cirugía y la estética convencional. Personalmente no me pondría en manos de alguien que no está cualificado para este tipo de trabajo, con la salud no se juega.

El día acordado en la entrevista, me fui hasta la clínica Dr Dray con mi carita bien limpita y sin ponerme nada en ella, ni tan siquiera la crema hidratante. No me dijeron que lo hiciese, pero fue lo que consideré oportuno.


Una vez cambiada de ropa y con el cabello recogido (te dan una bata y un gorro como los de entrar a la uci), te acomodan en una camilla y la esteticista te realiza una limpieza facial que incluye desmaquillado, peeling mecánico y desinfección de la piel con una acetona de uso facial.

Tras aplicar la acetona, una doctora prosigue con el tratamiento. Se aplica un acido glicólico de alta concentración (20%) y tras dejarlo en el rostro durante 1 minuto aproximadamente, procede a retirarlo con la hoja de un bisturí. Sé que suena muy fuerte, pero realmente, no te hace daño alguno y por supuesto no te corta ni mucho menos. Simplemente, hace una exfoliación más profunda y se retiran así las células muertas del rostro, dejándolo preparado para la posterior fase del tratamiento.

Una vez terminado el peeling, pedí un espejo y os aseguro que me daba pánico mirarme porque como ya he comentado en más de una ocasión en el blog, mi piel es ultrasensible y además de ser atópica, tengo dermografismo... así que me imaginé mi rostro cayéndose a pedazos tras aquel exfoliado profundo. La doctora me aseguró que no tenía la piel enrojecida ni tan siquiera, pero quise ver lo por mi misma (mujer de poca fe, que le vamos a hacer). Y sí, no salía de mi perplejidad al ver mi piel lisa como el culito de un bebé, extremadamente suave y sin una rojez, ni leve siquiera. Asombroso, de verdad que sí.

Hasta ese momento creo que no fui consciente de lo realmente respetuoso del tratamiento.

Pero llegó la parte "desagradable", bueno al menos para mi. Lo cierto es que no soy aprensiva con las agujas, pero dado que te pinchan por todo el rostro y escote cada dos milímetros... pues bueno, no puedo calificar la acción como agradable propiamente dicho. Y ni más ni menos ese es el sistema de aplicación de Mesolift.

Mesolift es un tratamiento natural y exclusivo, investigado y desarrollado por los Doctores
Dray que se emplea para solucionar problemas de luminosidad, deshidratación
y arrugas prematuras. Se basa en la mesoterapia de Vitaminas A, C y E, altamente
antioxidantes, minerales como el zinc, el cobre, el selenio, el silicio, ácido hialurónico y
cuarenta aminoácidos para nutrir y revitalizar la zona del rostro, el cuello y escote. Se
puede utilizar durante cualquier época del año, en cualquier tipo de piel, sin importar
la edad o sexo y sobre todo, antes y después de la exposición al sol, al ser totalmente
indoloro y carente de efectos adversos.


Después de inyectar las vitaminas por todo el rostro y el escote, la piel se encuentra irritada, al menos en mi caso que es del que yo os puedo hablar. Tras la inyección, me pusieron un spray calmante a base de hierbas que resultó muy fresquito y muy agradable y para terminar, un masajito relajante.

A pesar del spray de hierbas y a pesar del masaje, mi rostro quedó completamente enrojecido durante unas horas y con sensación de quemazón, pero os recuerdo que mi piel tiene dermografismo y el más mínimo roce ya me hace salir un verdugón.


Aquí podeis ver mi piel una vez finalizada la sesión y a las 12 horas. ¿No os parece un cambio espectacular? Desde entonces, no salgo a la calle con la piel maquillada porque realmente queda preciosa sin maquillar.


¿Merece la pena pasar por esos dos minutos de "sufrimiento"? Pues sin duda la respuesta es sí, a las pruebas me remito.



Tan grata ha sido la experiencia, que pedí presupuesto para micropigmentarme las cejas. Pero de esto ya os hablo en otra entrada.


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