Mi rutina para cuidar manos y uñas



Estos días atrás, recibí un correo de una chica que me decía, que echaba de menos en el blog una entrada en la que explicase mi rutina y mis productos favoritos para el cuidado de las manos y las uñas. Mis productos favoritos ya os los dije en el post que enlazo, pero de mi rutina os hablo hoy.

La verdad es que no soy de las personas que religiosamente todos los domingos por la tarde se hacen la manicura, pero si que me gusta que aunque mis uñas no vayan esmaltadas, estén sanitas y bien cuidadas.

Para ello no utilizo demasiados productos, pero si que considero importante como en cualquier tratamiento, ser constantes.

En mi opinión, la base de lucir unas manos bonitas es tenerlas muy hidratadas. Solamente con este pequeño gesto, nos cargamos de un plumazo un montón de indeseables como la sequedad, las grietas, los padrastros, la aspereza... Por tanto, imprescindible hidratar bien.

¿Qué productos escoger para hidratar bien las manos? pues depende un poco de tus gustos personales. Justo estos días me preguntaba una amiga cual era la mejor crema de manos que yo había probado en mi vida y le contesté que para mi la mejor crema de manos es aquella que tiene una textura ligera, que me la aplico y se absorbe enseguida y que luego no me deja las manos pringosas. La mayoría de las veces las escojo por el aroma, para ser sincera. Me gustan las cremas de manos que huelen bien. 

Seguro que muchas de vosotras estaréis pensando que este punto se contradice con el anterior ¿verdad? Quizá mi primera condición al elegir una crema de manos debería ser que ésta fuese ultrahidratante ¿no?. Pues en mi caso no, me explico. Todos hemos probado alguna vez la famosisima crema de manos de fórmula basada en los pescadores noruegos. Neutrógena, es una crema ultrahidratante, muy reparadora, que de aroma no está mal pero que cuesta la misma vida hacer que penetre en las manos y que luego te tiras 10 minutos en pose de "manos arriba, esto es un atraco" sin poder tocar nada ¿no os ha pasado?. Yo personalmente no busco esto en una crema de manos. De hecho, es lo que no busco porque este tipo de texturas me dan una terrible pereza. Sólo pensar en lo pringosas que me quedan las manos tras su aplicación, no me dan ganas de ponerme la crema, con lo cual se traduce en unas manos deshidratadas y ásperas. ¿Cómo es eso si la crema es la más rica del mundo? pues justo por eso, porque es tan rica que no me la acabo poniendo. Y chicas, el mejor producto del mundo, si no lo usas, no funciona.

Por tanto, texturas más ligeras, más fundentes y más livianas es lo mío. A mi no me importa repetir la aplicación de mi crema de manos las veces que sean necesarias a lo largo de un día, pero quiero poner la crema y seguir con mi vida normal. Esto se traduce en que no me da pereza llevar el bote encima y aplicarla una y otra vez. ¿El resultado? Mis manos siempre están suaves e hidratadas.

Y esta es mi elección, para el día a día me quedo con cremas muy ligeras y muy facilmente penetrables aunque sacrifique un poco el tema hidratación, pero como digo, esto es una opinión personal.

¿Quieres conocer mis básicos más detalladamente y saber cuando y cómo los uso? pues allá vamos.


PRODUCTOS DE USO DIARIO


Me gustan diferentes texturas para hidratar mis manos a diario, como por ejemplo el serum de manos de Peggy Sage, que huele divino y en instantes se ha absorbido tras su aplicación dejando las manos muy suaves, muy hidratadas y muy agradablemente perfumadas con flor de loto. Este lo tengo en el baño y lo utilizo cada vez que me lavo las manos.





Para llevar en el bolso me gustan los tubitos de crema pequeños y con tapón de rosca a ser posible. Imprescindible un buen cierre si no queremos un accidente dentro del bolso. Entre mis preferidas las de L'Occitane y las de The Body shop porque todas ellas cumplen los requisitos mínimos de envase, hidratación, aroma y absorción.



Una costumbre que tengo, es tener en mi mesilla de noche dos productos para las manos y aplicarlos de forma habitual cada noche al acostarme. Unos de los productos es un aceite de uñas. El aceite de uñas se encarga de mantener las cutículas muy hidratadas y las uñas bien nutridas. Basta aplicar una gotita en la matriz de cada uña y masajear un poquitin para que el aceite penetre. 


Un aceite básico es el de CND, solar oil, que ya habéis visto que año tras año sale en mis productos favoritos. Lo que pasa, es que no siempre lo encuentro en el centro de belleza habitual cuando voy a comprarlo, así que las últimas veces he comprado el de Beter y la verdad es que me gusta lo mismo y este si que lo encuentro en cualquier perfumería e incluso en grandes superficies.


Una vez aplicado el aceite y masajeadas las uñas, utilizo una crema ligera, pero algo más rica que las que suelo usar durante el día. En este caso, me decanto por las cremas con dosificador de CND, porque me resultan muy cómodas. Estas cremas son muy hidrtatantes y asombrosamente ligeras. Además me gusta ir cambiando de aromas, porque tienen un montón y a cual más agradable.







USO EN CADA MANICURA

A los productos de uso diario, sumo algunos que uso cada vez que me hago la manicura, que como antes decía, no tengo un día fijo para ello, pero procuro no descuidar este punto para lucir siempre las manos bonitas y saludables.


Para empujar las cutículas, antes solía utilizar los palitos de naranjo, hasta que probé el magic stick de Beter, pocas veces me acuerdo de los clásicos palitos, salvo para retocar los esmaltados.


Si la longitud de mis uñas necesita un corte, utilizo o bien un cortauñas o bien un alicate. Para manos prefiero el cortauñas y para pies, sin duda me quedo con el alicate.


Mis cortauñas son de Tweezerman y tengo uno más pequeño para el peque y uno un poco más grande para mi marido y para mi.


Y para la pedicura, mi alicate es este de Beter y tiene ya un chorro de años. En breve tengo que reponerlo y creo que voy a repetir marca, aunque he visto modelos nuevos que me han parecido más robustos y seguramente opte por uno de esos.



Si necesito acortar las uñas muy ligeramente y para darles forma, prefiero hacerlo con limas. Uso indistintamente las de Peggy Sage, las de Beter de toda la vida... Mis favoritas son las de cartón o las de madera. Lo que pido a una lima es que no sea muy abrasiva y que sea flexible. El resto del trabajo lo hago yo para que las uñas no se me abran en capas. No olvides que las uñas se deben limar en una sola dirección para no dañarlas.


También tengo algunas de vidrio templado, que son muy finas y precisas y que van genial para rematar los esmaltados permanentes sin dañar las uñas ni el esmaltado.



Habitualmente no suelo cortar mis cutículas pero siempre hay alguna pielecilla rebelde. Para esos casos, utilizo un cortapieles con forma de pinza que tiene Tweezerman. Sephora tiene un cortador de pieles similar a este, pero la verdad es que sólo en apariencia porque realmente se parecen lo mismo que un huevo y una castaña. El corte de este es preciso, limpio e inmediato. Me encanta. En cambio, el otro de Sephora va a bocados. Que dinero más mal invertido. Lo tiré a los dos días de comprarlo porque me hacía sangre y es  más que cortarlas, me arrancaba las pieles.





PRODUCTOS DE USO ESPORÁDICO

Y ahora, os hablo de los productos que utilizo de tanto en tanto. Quiere decir que ni tan siquiera los utilizo cada vez que me hago la manicura, pero que de vez en cuando si que los utilizo porque me gusta como funcionan y los resultados que dan.


Para exfoliar la manos, vengo utilizando el exfoliante en polvo de Sephora. Mojo bien mis manos, echo una pequeña cantidad de polvo exfoliante y froto mis manos para distribuir el producto. Dejo actuar unos minutos y aclaro con agua tibia. Las deja ultrasuaves.


Cuando surge algún problema concreto, suelo acudir a los tratamientos de uñas de la clásica Mavala. Su endurecedor científico, es formidable.



¿Conocéis los guantes y peucos de hidratación? Aunque no los uso a diario, ni cada vez que me hago manicura/pedicura, son un descubrimiento ¡de lo más!.

Antes de usar estos guantes y estos peucos, solía hacerme mascarillas hidratantes tanto en manos como en pies, pero eso se acabó. Resultaba un poco engorroso, pero lo hacía por la salud de mi piel.

Ahora, las pocas veces que me pongo en el sofá a ver una peli, he cambiado las palomitas por los guantes y los peucos; mis pies y mi manos quedan de cine (mira tú que al caso viene) jajajajajajajaja.

No necesito poner productos para usarlos, ya que los traen incorporados: vitamina E, aceite de jojoba, aloe vera y aceite de oliva. Estos guantes y peucos, se pueden lavar a mano tras su uso y me duran unos seis meses o incluso a veces más. Y una vez noto que van perdiendo eficacia, los utilizo con mi crema de manos o de pies favorita.

Los míos son de Beter y desconozco si otras marcas los tendrán, en cualquier caso, estos me funcionan tan bien y tienen tan buen precio, que no voy a seguir buscando.


Y por último os hablo de mi salvavidas. No sé muy bien como llamarlo, pero es como un kit de emergencia que suelo llevar en el bolso. Es de Tweezerman, todo tamaño mini y me salva de más de un apuro. Lleva un cortador de cutículas para padrastros y pielecillas inoportunas en forma de pincita, una limita (que no me gusta mucho, pero que para la emergencia va muy bien) un empujador de cutículas que por el otro extremo lleva una palita. Si no tienes algo así, ¡lo necesitas!


Eso es todo chicas. ¿Se parece mi rutina en algo a la vuestra?


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