Protección solar en polvo


Creo que no descubro nada nuevo si os explico lo importante que resulta protegerse la piel contra los efectos nocivos de los rayos solares ¿verdad?

Por todos es sabido, que debemos proteger nuestro cuerpo y nuestro rostro todos y cada uno de los días del año.

Así pues, todas las mañanas, tras la rutina de higiene de nuestro rostro y la correspondiente hidratación, procedemos a aplicarnos una buena protección solar. Una protección extrema, la mejor que nos podamos permitir... Esa protección de textura ligera, no grasa, de alto índice SPF y un largo etcétera ¿cierto?

Y después del ritual de la hidratación y la protección, nos maquillamos dispuestas a salir a la calle divinas de la muerte y listas para afrontar una larga jornada.

Pero tampoco os cuento ninguna novedad si os digo que la protección solar no es eterna y que a lo largo de la jornada hay que ir reaplicándola para renovarla.Y aquí es donde empieza el dilema... al menos, en mi caso personal, así era. Porque una vez realizado el proceso, coloquialmente conocido como "chapa y pintura", ¿cómo me renuevo la protección solar? ¿Debo desmaquillarme en la calle, en mi puesto de trabajo o en el autobús para poder reaplicar mi protector solar? o bien ¿reaplico el protector solar encima de mi maquillaje arruinando así el trabajo que hice por la mañana? o bien (y lo más extendido) no vuelvo a reaplicarme la protección solar y sigo mi aventura "a pelo" .

Supongo que estaréis de acuerdo conmigo, que ninguna de las tres opciones es ideal, ni cómoda ni práctica.

Pues bien, hoy quiero compartir mi gran descubrimiento en este sentido. La solución a este dilema que lleva acompañándome durante tantos años ¿cómo reaplicar el protector solar estando maquillada y no morir en el intento?


Hace unos meses, recibí una de tantas notas de prensa que hablaba de un protector solar en polvo. Lo cierto es que el comunicado fue de lo más llamativo para mi atención. Pero como de las notas de prensa suelo tomar la info un poco con pinzas (todo el mundo habla maravillas de sus productos en este tipo de comunicados, pero nadie les sacas los peros ni los contras, claro), pues decidí investigar por mi cuenta.


Busqué info en blogs extrangeros, pregunté a mis compis de blogs de belleza vecinos, pregunté en farmacias... pero realmente, la info que encontraba, se me quedaba corta. Hasta que un día, como sin esperarlo, tras acabar una reunión de trabajo, una chica sacó de su bolso el tan preciado protector solar en polvo, dispuesta a aplicarselo antes de salir a la calle. ¡¡Y mis ojos se abrieron como platos!!

Así, que en vez de dar por acabada aquella reunión, se alargó un ratito más, para darle tiempo a esta persona (un beso Ana) a que me explicase en primera persona su experiencia con el producto que acababa de ver.

Y os digo la verdad, salí de aquella reunión con ganas de acercarme hasta la tienda en que me dijo que lo había comprado y hacerme con él. Pero aunque aquel día ya era tarde y no pude hacerlo, tome nota de todo lo que me había dicho y dias después, fui a comprarlo.


Me refiero al protector solar en polvo de IsClinical. De esto hace ya unas semanas y pudisteis verlo publicado en mi Instagram.

Lo compré en Parsimonia, una tienda muy chiquita y con mucho encanto que regenta Olga y que se esconde entre callejuelas en la parte alta de la ciudad de Barcelona. Aunque también tienen tienda online y nunca cobran gastos de envío en sus pedidos.

Si habéis pinchado en el enlace al producto, podéis comprobar vosotras mismas, que no es nada económico precisamente, porque los 9 gramos de producto superan los 50€. Pero valorando sus ingredientes, sus propiedades y teniendo en cuenta lo que cunde el producto, decidí hacer una inversión.

Este protector solar está compuesto por una combinación de Óxido de Zinc micronizado con Dióxido de Titanio transparente para obtener una protección fina y segura para un amplio espectro UVA/UVB. Tiene acción matificante y se puede aplicar sobre el maquillaje. SPF20 y se comercializa en dos tonos, uno más clarito y otro medio que es el que yo compré.

¿Qué puedo deciros? Pues que desde ese día me declaro fan absoluta de este tipo de protectores solares. 

Y siguiendo con lo mismo, pero cambiando de tema, os cuento que hace un par de semanas o tres, estuve en la inauguración del Skin Genomic Center en Barcelona (pero de esto os hablo otro día si os parece). El caso, es que estando en el open day del centro, pude ver de soslayo, en una de las estanterías, otro protector en polvo. Y claro, dada la buenisima experiencia que estaba teniendo con el de IsClinical, quise probarlo.

Me refiero al Perfection de Singuladerm. Se trata de un polvo ultraligero y muy resistente al agua , diseñado para proporcionar protección (UVA/UVB) segura y sin irritación debido a que como el de IsClinical también está compuesto con una mezcla de minerales micronizados. 

Este protector de Singuladerm tiene un acabado luminoso y no mate como el anterior, lo que le confiere luz al rostro. Tiene protección SPF50 PA++++ y se comercializa en tres tonos. Pude probar el tono light porque desde la agencia de comunicación me facilitaron la muestra, pero debo reconocer que el tono me quedaba claro y decidí comprarme el tono natural y dejar el tono claro para el invierno en que mi piel luce más pálida (si cabe). Existe un tono por encima, porque si no recuerdo mal, se comercializa en tres.

Este protector de Singuladerm lo encargué en mi farmacia habitual y de precio son unos 25€ los 5 gramos, por lo que si hacemos cálculos, viene a costar más o menos lo mismo que el de IsClinical.


Las maravillas de ambos productos ya os la he explicado, ahora vamos con la parte mejorable.

Una de las grandes virtudes, es su forma de aplicación, pero considero que es también su mayor desventaja. Me explico. Ambos producto vienen con brochita incorporada, lo que los hace rapidisimos y muy cómodos de utilizar. Se trata de abrir el tapón, la brocha queda al descubierto y tal cual, se lleva al rostro sin necesidad de espejo siquiera.

Pero el gran inconveniente es ese... que durante toda la vida del producto, has de aplicarlo con esta misma brocha directa al rostro sin tener opción de poderla lavar... y ya sabéis lo maniática que soy yo con la higiene de las brochas... debo ser la única persona en el mundo que lava a diario todas sus brochas y pinceles... 

Si que es cierto, que a nivel de bacterias, es riesgo de infección del producto no es comparable de tratarse de un producto en crema a ser un producto en polvo, ya que no proliferan de igual modo, pero aún así... considero que tanto una marca como la otra, debieran plantearse este punto como factor de mejora.

La brochita del protector de IsClinical es de un pelo ligeramente más tosco que el de la brocha de Singuladerm, pero tanto una como otra son agradables al tacto y se esconden perfectamente para permitir guardarla en su envase sin dañarla con el tapón.

Me he planteado si cambiar los productos de envase para aplicarlos de una forma más higiénica, pero considero que esto, les haría perder el factor comodidad de llevarlos en el bolso y reaplicar en cualquier momento.




¿Has probado la protección solar en polvo? ¿cómo lo haces para proteger tu piel cuando ya estás maquillada?


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