Cómo ser feliz, rompiendo barreras (tercera parte)


Hoy vengo a hablaros nuevamente de otro de los seminarios pertenecientes a la Re Ingenieria del Éxito que organiza el Instituto Kimmon y al que estos días atrás asistí en su cuarta edición. En esta ocasión se trata de Rompiendo Barreras.


He dejado pasar unos días antes de ponerme a escribir sobre el tema, para poder poner orden a este caos de ideas y sensaciones que vivo en estos momentos tras lo intenso de la experiencia vivida.

Lo cierto es que no sé muy bien por donde empezar a explicaros mi experiencia, ya que tengo un millón de sentimientos encontrados... Puedo aseguraros que tras esas cuatro paredes, he vivido y revivido algunos de los peores momentos de mi existencia, pero que a día de hoy y sabiendo todo lo bueno que eso ha significado, no dudaría ni un segundo volver a hacerlo.


En esta entrada, os explicaba en general mi experiencia con Posibilidad, que fue la primera parte de este "entrenamiento". 

Tras escribir la entrada, recibí tal avalancha de correos electrónicos y de mensajes privados pidiendo que explicase con más detalle, que decidí escribir una segunda entrada, que puedes leer aquí, en donde os hacía una valoración más personal y más intima sobre Posibilidad.


Viendo lo beneficioso que este seminario había sido para mi, sentí necesidad de participar en el seminario siguiente, que es Rompiendo Barreras y que es el que hoy nos ocupa. Pero os adelanto, que ya estoy inscrita en las siguientes formaciones que conforman la tercera parte y que se denominan VIA (Visión, Intimidad y Aprecio) y de las que os hablaré a su debido momento contando lo que me han parecido.


Como os explicaba, cuando yo llegué a Posibilidad, no tenía claro a lo que iba, pero tanto me lo habían recomendado (gracias Roger), que confié ciegamente en que aquello sería beneficioso para mi. A pesar de que la teoría todos nos la sabemos (quien más, quien menos), resulta muy impactante vivirla en directo y en primera persona.




Pero no fue así, cuando decidí entrar en Rompiendo Barreras. En esta ocasión sabía toda la dinámica que había experienciado en Posibilidad, conocía ya a mis compañeros de aventura (todos tan motivados como yo) y además, la persona que nos hizo el "entrenamiento" de Posibilidad, nos explicó qué debíamos esperar de Rompiendo Barreras y nos advirtió de lo que viviríamos en el seminario si estábamos dispuestos a implicarnos al 100%.

Pero como yo soy una mujer valiente y comprometida, quise estar en Rompiendo Barreras a pesar de saber que sería una experiencia muy dura de vivir.



¿Qué voy a conseguir si hago este seminario?

Lo que vas a conseguir de este seminario depende completamente de ti y de lo que te impliques en vivirlo al máximo. De esto y sólo de esto, va a depender que salgas de él como una persona nueva o con más de lo mismo. Pero si me permites un consejo, ¡vívelo con pasión! ¿qué tienes que perder? En el peor de los casos, te irás a casa como llegaste, pero si tienes ganas de superarte a ti mismo,entonces vas a salir como una persona nueva.


Este seminario, a diferencia de Posibilidad, dura más horas, por lo que se realiza en la tarde del jueves y luego viernes, sábado y domingo de sol a sol jajajajajajajaja. Sí, no exagero... son mínimo doce intensas horas de trabajo diarias. ¿Por qué tantas horas? pues porque hay mucho que trabajar para poder romper esas barreras limitadoras que tenemos muy instauradas y que nos impiden ser felices. Este entrenamiento no es para perezosos.

Esto debe quedarte muy claro... no pienses que llegarás allí y que todo lo que harás será sentarte en una silla a escuchar como otra persona te explica lo fácil o lo difícil que es cambiar. De eso ni hablar...


Una vez empieza la sesión de entrenamiento, todo,absolutamente todo es vivencial. Creado por y para ti...Para que tengas la experiencia, para que vivas la emoción, para que entres al trapo y des lo mejor y lo peor de ti mismo... ¡Tú, tú, tú! o Yo, yo yo, como quieras decirlo.





No sé si estarás de acuerdo conmigo, pero creo que no somos lo que vivimos, sino que somos cómo lo vivimos. Esto explica por qué personas que han tenido experiencias muy similares, las han vivido de forma muy diferente y las han marcado de distinto modo también.Somos el producto de nuestra educación, de las experiencias que tuvimos y cómo nos afectaron nuestras experiencias del pasado.

Y esto sigue siendo así, hasta que decidimos ser producto de nosotros mismos. Hasta que nos liberamos de nuestras creencias y de nuestras historias del pasado, de nuestros roles y de nuestros miedos.



Enfrentarme a mis miedos, a mis limitaciones, a mis miserias, a mi misma... no me ha sido nada fácil. Para ser completamente sincera, ha sido un trabajo muy duro y desagradable. Pero he contado con la inestimable ayuda del equipo que ha compartido conmigo este "entrenamiento". Tanto el coach que nos hacía la formación, como el staff que lleva parte de las dinámicas, como los propios compañeros del seminario, han puesto de su parte para que yo me sintiera realmente incomoda.


Entiendo que dicho así, os suene muy mal, pero creedme que es necesario llegar al punto de tensar la cuerda para que a través de mi propio estiramiento, haya sido capaz de superar situaciones que de otro modo habría sido incapaz de afrontar. 

Realmente, vivir en la zona de confort no nos permite crecer, por tanto, si queremos tener un crecimiento personal, tenemos que incomodarnos, ¿me explico?




Es como si yo fuese un pececito viviendo dentro de una pecera de cristal muy chiquita, es necesario pasar de una pecera chiquita a otra más grande si quiero que mi mundo tenga más espacio y más posibilidades ¿si? Así que cada salto que doy con intención de cambio de pecera, me va a suponer un esfuerzo y superar el miedo a saltar de mi pecera y volver a caer donde estaba. Pero si no me importa seguir saltando y consigo colarme en una pecera más grande, a pesar del esfuerzo que me haya costado, el resultado habrá valido la pena porque habré ampliado mi zona de confort y habré ganado en calidad de vida ¿no te parece?

Pues bien, siguiendo con este ejemplo del pececito, en Posibilidad te muestran que hay muchas peceras a las que puedes optar y en Rompiendo Barreras, te hacen saltar de tu pecera pequeñita a otra más grande para que veas que eres capaz de vivir la vida de una forma distinta a la que la vives dentro de tu zona de confort.



¿Por dónde empezamos a trabajar para salir de esa zona de confort y romper las barreras que nos impiden crecer?

Empezamos por cambiar las creencias sobre nuestro pasado. Hacer que aquellas experiencias que vivimos (incluso las peores de nuestra vida) que tanto daño nos hicieron y que nos marcan desde la infancia, salgan a la luz y podamos revivirlas con un nuevo angulo de visión. Ser capaces de sentir y de permitirnos llorar por esas experiencias que nos dolieron, es el punto de partida.

Una vez que eso que hemos sentido se libera, deja paso a una gran sensación de paz interior y nos permite entender la experiencia desde un punto de vista mucho más amoroso y compasivo. De verdad, esto es tan bonito de vivir y de sentir que quiero sentirlo el resto de mi vida. No puedo decir más que: os recomiendo totalmente la experiencia.





Como sé que después de leer esta entrada, pasará como en las anteriores ocasiones que me preguntaréis por fechas de los próximos seminarios, me adelanto y os pongo fechas de los entrenamientos, por si os apetece asistir y vivirlo como yo en primera persona.


El jueves 31 de marzo, se hace un taller de presentación en el que los organizadores explicarán en qué consiste RE-DEX. Aprovecha la ocasión, este taller es gratuito y podrás aclarar todas las dudas que te puedan surgir.

El seminario Posibilidad es el fin de semana del 8 al 10 de abril.


De todas forma, para más información, entra en la web y allí aparece un email de contacto en el que te podrán informar mejor que yo.





Hoy además de explicaros mi experiencia, quiero aprovechar este post para dar gracias a los formadores y organizadores de este entrenamiento. Anna Maria ( Coach de Posibilidad), Cesar (Coach de Rompiendo Barreras), Irma y Manu como Instituto Kimmon, organizadores de las sesiones en Barcelona. Gracias por este entrenamiento tan fabuloso que habéis puesto al alcance de tantas personas, entre ellas, yo. Habéis contribuido con un buen empujón, a sacar de mi lo mejor. 

Vuestro trabajo está muy bien pensado, ofrecéis un producto de gran calidad (tanto a nivel de contenidos, como a nivel humano) y podéis presumir de una profesionalidad extrema en todo el equipo.


Aquí podéis ver al staff trabajando, con esa gran dedicación y sin perder la sonrisa a pesar del cansancio. Se han entregado cada uno de los días que ha durado el entrenamiento de Rompiendo Barreras. Son grandes personas y un ejemplo a seguir, porque cada uno de ellos tiene una historia a sus espaldas y fueron capaces de romper sus barreras. Cindy, Gloria y Juanjo ¡gracias por vuestro gran trabajo!


Por supuesto, no puedo dejar de dar muchas, pero muchas gracias a Roger, por haberme dado la oportunidad de conocer, a través de su experiencia personal, estos seminarios. Gracias por transmitir tanta pasión y tanto entusiasmo, de no haber sido tú un maestro enrolador, yo no habría vivido esta experiencia tan fantástica.




Y no puedo cerrar esta entrada de hoy sin dar millones y millones de gracias a este gran equipo que han sido mis compañeros de seminario. 


Dio, Adriana, Albert, Judit, Pancho, Julia, Emma, Andrea, Sofía, Laura, Marc y Mónica




TODOS sois GRANDES personas... ENORMES... ¡¡GIGANTES!!


Gracias por cruzaros en mi camino y por ayudarme a crecer como persona. Gracias por vuestros consejos, por vuestras retroalimentaciones, por chinchar cuando tocaba y por vuestro cariño y apoyo en todo momento. Habéis sido espejos de mi misma y esto tiene un valor incalculable. 



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